Casa de Mario Ávila: Secreto en Tepoztlán

Secreto de Tepoztlán: Conoce la casa de Mario Ávila

2020-03-31
Secreto de Tepoztlán: Conoce la casa de Mario Ávila

Tepoztlán es un pueblo lleno de cultura. En sus calles se respira el arte, combinado con las tradiciones ancestrales. Este es el hogar de Mario Ávila, un artista que llegó buscando inspiración y quedó cautivado por su magia.

Inició como un proyecto artístico, que aún está en proceso, para compartir el arte y la cultura con la gente. Sumergido entre la naturaleza de Tepoztlán, emerge esta casa que desde hace más de dos décadas se ha ido transformando en arte.

Los secretos que esconde esta casa, esperan ansiosos a sus visitantes. En perfecta armonía con la naturaleza, Mario Ávila ha dado vida a este espacio. Su hogar se abre para compartir la magia que lo rodea.

Conoce al artista Mario Ávila


Mario Ávila nació en El Salvador y se naturalizó mexicano. Fue a principios de los 90‘s que llegó a Tepoztlán simplemente para relajarse, pintar y tocar la guitarra. Sin embargo, el pueblo mágico y la fuerza de sus montañas lo cautivaron.

Músico, pintor, ex jesuita y ex militante, había dedicado su vida a fundaciones no gubernamentales. Su altruismo lo impulsó a transformar su hogar. Esta madriguera de arte está en sintonía con la naturaleza.

Aunque la escultura y el tallado son el tema principal de su casa, Mario Ávila ha continuado pintando y exponiendo. Con ello se ha vuelto un representante del arte de Tepoztlán, siendo un referente de la riqueza cultural de este pueblo mágico.

¿Por qué visitar su casa?


Visitar la casa de Mario Ávila es entrar a un universo paralelo. En sus paredes se encuentran todo tipo de figuras, desde las más evidentes hasta las más secretas. El propio autor realiza los recorridos para mostrar cada tallado y cada rincón.



El espacio es como una escultura orgánica habitada, que fue construida de la mano de albañiles de Tepoztlán. El barro y el vidrio colorean los espacios que serpentean entre los árboles que crecen de forma natural.


Una de las escenas más impactantes es un relieve que alberga a Buda y a Jesús. Esta obra da la bienvenida a sus visitantes, y evoca la iluminación, la sanación y el servicio.


Para plasmar la necesidad de fluir y del desapego, en la entrada de la casa de Mario Ávila hay una fuente. Más adelante comienzan los relieves, rodeado de un jardín que crece libre, ocupando los espacios a su antojo.


Los muebles delatan que efectivamente se trata de una casa, convertida en una enorme obra de arte. En sus paredes ha plasmado la vida que lo rodea y lo ha inspirado a permanecer en Tepoztlán.


Ocupando todos los espacios como un terror al vacío, se puede apreciar el proceso de transformación del arte. Mario Ávila contempla su creación, invitando a todos aquellos que deseen disfrutarla.


El artista ha encontrado su corazón en Tepoztlán. La magia y misticismo de este pueblo se combinan con la necesidad de respirar arte. Por ello, la casa de Mario Ávila es un referente cultural de este municipio morelense.

Arte en Tepoztlán


En este maravilloso pueblo, el arte es un ingrediente esencial. Desde lo ancestral hasta lo moderno, el sincretismo ha enriquecido la cultura de Tepoztlán. Por ello se han destinado distintos espacios artísticos.


El Museo de Arte Prehispánico habita en lo que fuera el Convento de la Natividad. Se inauguró en 1965 con una colección arqueológica que fue donada por Carlos Pellicer, dándole nombre al museo.

 


Dilao es otro de los espacios culturales que podrás visitar. Aquí se encuentran 43 esculturas talladas en piedra que se funden con el paisaje natural. Las obras fueron creadas por cuatro artistas distintos, creando un espacio lleno de color.

El Auditorio Ilhuicalli fue inaugurado en 1970 y desde entonces se ha dedicado a ofrecer espectáculos de calidad. En su fachada se encuentra un imponente mural, recibiendo a visitantes de todas partes del mundo.

¿Sabes qué es lo mejor? A lo largo de las calles de Tepoztlán podrás encontrar distintos espacios culturales y artísticos. Durante los fines de semana, los artesanos y artistas se reúnen en la plaza central para ofrecer sus obras.

Conclusión


Tepoztlán es un referente de relajación y descanso. Su amplia cultura de sanación holística invitan a visitantes de todo tipo, que buscan la magia de este lugar. Sin embargo, este espacio también se destaca por su oferta cultural.

Con varios museos y espacios artísticos, los pobladores de Tepoztlán desean compartir la cultura. Además del arte prehispánico, en este pueblo mágico habitan artistas de todas las disciplinas.

Uno de los espacios imprescindibles de visitar es la casa de Mario Ávila. Como una cueva natural, tallada y habitada, el hogar de este artista te dejará sin aliento. Sus padres coexisten de forma natural con la flora.

Si estás visitando Tepoztlán, hospédate con nosotros. En el Hotel La Buena Vibra Retreat & Spa podrás relajarte, respirando aire puro. Descubre la cultura de este pueblo y déjate envolver por el descanso natural.


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